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Artistas de la calle



Los artistas de la calle son personas que hacen algún tipo de arte, sea dramático, circense, plástico o musical pero sin un escenario o una galería. Ellos pueden serlo por diversos motivos: la necesidad, como la mayoría de niños y jóvenes que hacen acrobacias o malabares en los semáforos, o algún tipo de música en los buses, y a falta de dinero y educación no ven otro posible trabajo; pero también esta la gente que trabaja en la calle como una forma entre otras de diseminar la cultura entre mucha gente no tiene las ganas o el dinero suficientes para comprar unos boletos para el teatro: ellos se lo brindan en la calle, de tal modo que al pasar por allí, lo vean y se enganchen.

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Bicentenario Mediado
















Con motivo del próximo bicentenario de la Republica Argentina, decidí, ya que estoy en el taller de periodismo, escribir una nota para el blog que trate sobre cómo el periodismo se ha desarrollado durante estos 200 años de Argentina.

El periodismo en la Argentina comienza básicamente por influencia francesa e inglesa. Y es que Inglaterra estaba en plena revolución industrial y por lo tanto la imprenta estaba creciendo bastante. Por otro lado, en Francia los medios gráficos estaban en su auge, la literatura también estaba muy desarrollada y eso dio paso a la creación del periodista. Todo eso hizo tomar un fuerte impulso a la Argentina para comenzar con el periodismo.

Los primeros diarios que aparecieron fueron, entre otros, El Censor, Mártir o Libre, Gazeta de Buenos Aires y El Grito del Sud. La mayoría de ellos eran poco objetivos, ya que apoyaban al gobierno que hacía poco se había creado. Durante los años siguientes al nacimiento de la Nación, el periodismo fue creciendo de a pocos, siempre bajo influencia europea, y se crearon las diferencias entre los periódicos y las revistas serias, con las informales y de menor prestigio social. Así, los diarios comenzaron hacer mención no sólo a la política, como era la costumbre en la época, sino también a las obras de teatro, literarias y noticias sociales.

En 1835, Rivera Indarte crea el primer periódico ilustrado de Buenos Aires, El Diario de Anuncios, lo cual ya fue un gran avance para la época. En 1870, Bartolomé Mitre funda el diario “La Nación”, que fue y sigue siendo uno de los diarios más importantes hasta el presente. En esos tiempos también apareció un famoso diario llamado El Mosquito que se dedicaba especialmente al humor grafico con intención política, otro de los temas que estaban surgiendo. Allí, se burlaban de los principales héroes y políticos tanto pasados como presentes. Esto se siguió difundiendo durante los siguientes años, ya que aparecieron varias revistas relacionadas al tema. La distribución de la prensa se facilitó bastante durante esos años finales del siglo XIX debido al desarrollo de los ferrocarriles en el país. De esta manera los diarios podían transportarse más fácilmente de un lado al otro y eso ayudo a que se expandan por todo el territorio.

La Argentina es conocida por ser uno de los primeros países que empezó a usar la radio en el mundo (lo sabían?). El 27 de Agosto de 1920 en la azotea del Teatro Coliseo se transmitió la opera Parsifal de Richard Wagner y fue histórica. Lo primero que se empezó a transmitir durante la década de los 20s fue la música clásica y el Tango. En 1924, se transmitió por primera vez un partido de fútbol, y fue la final olímpica entre Argentina y Uruguay. Después vino la era del radioteatro, que siguió hasta la década de los 50s. Ahí, Eva Perón se hizo famosa como actriz en 1941. Cuando en los 50s apareció la televisión, la radio quedó desplazada en importancia y perdió parte de su público y de sus seguidores. Sin embargo, nunca perdió su popularidad, especialmente por los eventos deportivos internacionales, que en su mayoría todavía no se podían transmitir por la televisión.

Los discursos políticos eran asimismo escuchados de preferencia por la radio ya que eso daba un toque más dramático y real, según la gente. Más adelante vino la música rock y el métal y eso cubría buena parte de la función radial. Con el comienzo del siglo XXI la radio se ganó un enemigo (o competidor podemos llamarlo) más que fue el Internet. Sin embargo, también se aprovechó de ello, ya que se inventaron las transmisiones radiales a través de la Web y además las radios empezaron a hacer propaganda a través de las redes sociales como Facebook. Hoy en día, ya la mayoría de los diarios tienen su versión online (la primera versión digital de un diario argentino fue la de El Cronista) y mucha gente ya prefiere informarse a través de ahí que en la versión en papel, al ser más rápido, fácil, y sobre todo, gratis.

La televisión en argentina comienza en 1951 y tuvo lugar desde la radio Belgrano, con los mismos locutores que trabajaban para la emisora. El pionero fue el canal 7. Para atraer más a la gente, que por lo general estaba acostumbrada a escuchar la radio, llevaron los usuales comentaristas de la emisión radial a la televisión y así las voces ya parecían más conocidas. Obviamente, todo comenzó con televisores instalados en bares y cafés, ya que muy pocos tenían el privilegio de poseer uno casero. Lo primero que se trasmitió fueron las telenoticias y estas fueron seguidas por los musicales y los programas culinarios. Pronto la televisión se ganó la afición de los ahora llamados televidentes y con eso ya se insertó plenamente en la sociedad argentina, sobre todo con el comienzo de series primero locales y luego norteamericanas.

En 1960 se comenzaron a transmitir desde Buenos Aires los canales 9 Cadete y 13 Proartel, en 1961 Teleonce y en 1966 Canal de la Plata. Durante la época de la dictadura militar, muchos periodistas y actores de televisión fueron censurados por decisión del gobierno. Eso bajó significativamente el rating de vistas. Para el mundial de 1978 se decidió implantar por primera vez la televisión a color en la televisión argentina y exportarla para toda Latinoamérica. Sin embargo, sólo se logró lo segundo y paradójicamente no hubo el ansiado color en el país. Para 1986 llego la televisión por cable y se mantiene hasta la actualidad.

Hoy en día, el trabajo del periodista es muy controvertido, ya que genera distintas opiniones de la gente al respecto, sobre la libertad de expresión y además sobre la invasión a la privacidad, la cual abunda. En 1810, Manuel Belgrano ya escribía en un artículo que trataba de la libertad de prensa : “ Es tan justa la libertad de prensa como lo es la de pensar y de hablar, y es tan injusto oprimirla, como lo sería el tener atados los entendimientos, las lenguas, las manos o los pies a todos los ciudadanos.(…) Sólo pueden oponerse a la libertad de prensa los que gusten mandar despóticamente o los muy tímidos que se asustan con el coco de la libertad, porque es una cosa nueva que hasta ahora no han visto.”

Podemos concluir, después de todo, que el periodismo se ha desarrollado bastante desde la época de la revolución y hoy podemos vivirlo de muchas maneras diferentes gracias al progreso de la tecnología y de los medios. Seguramente para el futuro habrá nuevas formas de transmitir la información pero podemos asegurar que hemos dado un gran paso desde el comienzo.
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Cuando la muerte es graciosa

O quizás podríamos escribir también... ¿cuándo la muerte es graciosa?

Las muertes nunca son algo bueno, ya que implican una grave pérdida emocional para los familiares y amigos del fallecido. Sin embargo, ¿puede la muerte a veces pasar de ser un hecho trágico a ser un hecho gracioso? Bien, me pregunté eso así que comenzé una búsqueda por el ciberespacio sobre noticias de muertes que hayan ocurrido en circunstancias y/o contextos extraños y, por lo tanto, tengan algún aspecto humorístico.

Tal es el caso, por ejemplo, del austriaco Hans Steininger (foto arriba) que era famoso en el siglo XVI por ser el hombre con la barba ¨más larga del mundo"(1 metro y medio). Sin embargo, un día hubo un incendio en su ciudad y por querer huir, Hans se tropezó con su barba y se rompió el cuello. Murió a causa del incendio poco después.

El noble y astrónomo danés Tycho Brahe sufrió una muerte que seguramente muchos se han preguntado varias veces si es posible. Y es que durante una cena bastante larga en 1601 se aguantó durante tanto rato las ganas de orinar que su vejiga terminó por desistir y le produjo una infección de la que murió.

El 25 de enero de 1979 se produjo la primera muerte por un robot. Robert Williams fue “asesinado” por el robot que él mismo había construido cuando este le pegó con su brazo mecánico -dicen que- accidentalmente, en la cabeza.

En el 2006, el famoso experto en vida salvaje australiano Steve Irwin murió cuando la cola de una mantaraya le atravesó el corazón mientras filmaba un documental. Fue irónico, ya que ese era de los animales que más estudiaba y le apasionaba.

Vamos hacia un caso de suicidio, y uno sumamente particular. Christine Chubbuk, una presentadora de televisión americana sufría de depresiones hacía tiempo y el 15 de julio de 1974 a las 9:38 p.m. se suicidó en un programa en vivo, en el que ella era la protagonista, pegándose un tiro en la cabeza con un revolver (he intentado encontar el video del suicidio pero esta censurado en todas partes).

Por último, para hablar de un caso reciente, está Lee Seun Seoup, un coreano que en un “Internet café” estuvo jugando durante 50 horas el videojuego “Starcraft” y aparentemente murió por daños fuertes en los ojos y además, por el enorme esfuerzo que tuvo que hacer el cerebro al realizar semejante acción.

Estos son solamente algunos de los miles de casos que ha habido durante toda la historia y que siguen impresionando a la gente hasta hoy. Tales accidentes nos hacen reflexionar sobre cómo las personas a veces mueren de las maneras más increíbles e inesperadas posibles y cómo la muerte, que es lo peor que le puede pasar a la vida, ya que es su fin, puede llegar en circunstancias sumamente extrañas y absurdas que pueden ser noticias de un risueño y negro interés para la comunidad.

¿Acaso debemos considerarnos "malos" por reírnos de estas muertes o de sus circunstancias? Tal vez los más cristianos puedan considerarlo así; pero lo cierto es que después de leer toda esta clase de cosas, resulta casi imposible no reírse a pesar de que sea un tema tan grave, y al fin, es como si la vida no diese una razón más para sonreír y que el humor se pueda encontrar en todas partes y en todos los momentos.

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